
El fútbol argentino consiguió repatriar un valuarte afín a una ideología que parecía perdida en este deporte, una persona sencilla, clara, honesta y directa a la hora de tratar temas vinculados a la política o a la esencia misma del juego que más despierta la pasión en los espectadores criollos. Sin dudas Ángel Cappa es un intérprete genuino de la idea que César Luis Menotti plasmó en la década del 70, aquella que pregonaba el buen fútbol como el mejor medio para conseguir el éxito.
¿Siente que Huracán reivindicó una manera de pensar y sentir al fútbol argentino?
Yo no sé si se reivindicó el futbol, pero sí que Huracán fue quien desempolvó antiguos valores que estaban dormidos dentro del pueblo argentino, y que el discurso dominante trataba de esconder, de sustituir por la idea de que hay que ganar de cualquier forma, y de que el fútbol es lucha, estrategia, pelota parada, táctica, y todo ese tipo de cosas que el Niembro-Bilardismo difundió durante 20 años seguidos.
¿Qué importancia tiene que se vuelvan a debatir estas ideas en el país?
Es positivo que se haya abierto nuevamente el debate. Es importante que se vuelva a creer que de esa manera también se puede ganar porque el Niembro-Bilardismo nos ha dicho que se gana solamente de la otra manera, siendo pícaros, cerrando el partido si voy ganando uno a cero, y ese tipo de cuestiones. Entonces todas esas idioteces que nos han inculcado durante un tiempo quedan al descubierto.
Esta renovada polémica que se instaló amplió la discusión hacia otro tipo de consideraciones que a Cappa le resultan un tanto odiosas: “Algunos confunden y han confundido en la Argentina el debate, porque empiezan a hablar del fútbol lindo o buen fútbol. Es una idiotez. A nadie se le ocurre jugar lindo. A Diego Maradona nunca se le hubiera ocurrido jugar lindo; no se lo propuso. No dijo ahora voy a jugar lindo, ni él, ni Sivori, ni nadie, ni ningún equipo. Se juega para ganar, se juega bien con el propósito de ganar, y, si se juega bien, es lindo”, sostiene.
Exiliado en España en los 70’ por su militancia en el Peronismo de base en Bahía Blanca, la ciudad donde nació, Cappa ha sido un hombre de grandes convicciones, que además de verse plasmadas en sus equipos, también pueden aplicarse en otros ámbitos como la política.
El recorrido de la campaña de Huracán no sólo lo situó en la cancha domingo tras domingo, sino que también le dio la posibilidad de recordar a aquellos que lucharon por una sociedad más justa. La visita a la ESMA junto con algunos jugadores del plantel simbolizó un pequeño y humilde homenaje. “Hay que poner en evidencia una vez más y, si es necesario, cada cinco minutos, lo que significó el golpe militar, que no solamente fue una actitud de cuatro generales locos, sino que éstos fueron instrumentos de grandes intereses económicos para imponer un plan de hambre y miseria”, sentenció.
A diferencia de lo que sucedía en décadas anteriores ¿Por qué los muchos de los jóvenes de hoy no tienen interés en la política?
Ojo, la juventud en los 70 también era apolítica, éramos una minoría. Lo que pasa que nos hacíamos oír más. Por el momento, las circunstancias, fue mucho más lo que pareció de lo que fue realmente. Históricamente los militantes verdaderos siempre fueron minoría. Eso ocurrió invariablemente. No es cierto que antes todo el mundo tenia conciencia política.
¿Cree que el pueblo argentino maduró como sociedad para que estos sucesos no vuelvan a formar parte del escenario político?
Yo estoy convencido de que el poder económico, la derecha, es capaz de cualquier cosa si se siente acorralada y necesitada. No tiene ningún pudor ni escrúpulo. Todos aquellos que hoy aparecen como democráticos inmediatamente se adhieren a un golpe, y otra vez pueden volver a torturar, a hacer todo lo que hicieron, pero con toda seguridad, aunque no creo que sea necesario ahora. El poder económico admite todo, menos perder un dólar, y no digo un millón, sino un solo dólar. Si pierden un dólar te arrancan la cabeza con los dientes, sin vacilar ni un segundo; eso hay que tenerlo en claro siempre. En la medida que ellos puedan seguir robándole la guita a la gente no hay problema.
El pedido de un autógrafo y el posterior reconocimiento al entrenador por parte de uno de los ayudantes de la cocina del bar Liber, donde el protagonista decidió atender a “La Final”, le dio un toque de aire fresco a la apasionada charla, y sirvió para retornar al fútbol como eje de la conversación.
Usted siempre se definió como un técnico formado en la escuela de Cesar Menotti. ¿Qué relación tienen actualmente?
Con Menotti somos amigos desde hace mucho tiempo, y es una relación de amistad con mi maestro, porque siempre lo ha sido y lo sigue siendo. Cada vez que uno habla con él continua aprendiendo. Nos juntamos todos los miércoles: hablamos de fútbol, de todo un poco, como con cualquier amigo. Menos de mujeres, porque no entendemos nada (risas), hablamos de todo.
¿Sólo ustedes dos participan de estos encuentros de los miércoles?
No, vienen algunos amigos también como Mauro Navas, Gustavo Barros Schelotto. A veces llevamos jugadores de huracán: vino De Federico, Toranzo, Bolatti. Somos un buen grupo.
¿Cómo analiza los últimos partidos de la selección? ¿Se la imagina fuera del próximo Mundial de Sudáfrica?
Yo me imagino a la selección en el Mundial. Creo que nadie la piensa afuera, pero puede pasar que no se clasifique, y tampoco tiene que ser dramático no ir. Lo importante que se debería saber es por qué Argentina no tiene una identidad futbolística, cual es la razón. Yo puedo dar una que supongo: el negocio le ha comido los tiempos al fútbol como dice el Flaco Menotti, y entonces los técnicos no tienen tiempo de entrenar. Un equipo no es producto de la teoría, sino de la práctica, del ensayo.
¿Juan Román Riquelme debería volver equipo de Maradona?
No puedo decir si Riquelme tiene que volver a la selección, pero pienso que es uno de los mejores jugadores del fútbol argentino de los últimos 20 años.
Ángel Cappa atizó un sentir paralizado por el discurso dominante, y despertó viejos valores adormecidos que van más allá de la pelota. Su maestro y amigo César Menotti tiene en el actual técnico de Huracán alguien que no solo respeta su pensamiento, sino que lo practica y defiende con total convencimiento.
Gracias por volver Angel, gracias por tu futbol, tu cultura y compromiso, solo falta que el Cesar se retire como Dt en el rojo , y que peleen River e Independiente y que sea una fiesta como en los viejos tiempos. Gracias por la nota.
TANTO CESAR LUIS MENOTTI COMO ANGEL CAPPA, SON DOS JOLLAS, DOS GOTAS DE AGUA EN EL DESIERTO.. ES LAMENTABLE QUE SUS PALABRAS NO TENGAN TANTO ECO EN LA SOCIEDAD ACTUAL..